COPLAS A LA MUERTE DE SU PADRE
-JORGE MANRIQUE-
Las
Coplas, según su contenido, pueden dividirse en tres partes: a) las
catorce primeras estrofas, b) de la número quince a la veinticuatro
y c) las dieciséis últimas. Dentro de cada parte se pueden agrupar
algunas coplas que guardan notable coherencia.
Estrofas
I - III
1.
Las tres estrofas que inician el poema ofrecen un tema común. ¿Cuál
es? Explica el tópico que recoge aquí Jorge Manrique.
La
fugacidad de la vida, es decir, el rápido paso de la vida y la
igualdad de todas las personas, ya sean pobres o ricas, ante la
muerte. El constante paso del tiempo. El presente no existe, el
futuro se va transformando en el presente sucesivamente, por lo que
todo se va reduciendo al pasado.
El
tópico que recoge aquí Jorge Manrique es el tempus fugit, es decir,
habla sobre el veloz transcurso del tiempo y la fugacidad de la vida.
2.
Precisa las referencias léxicas al tiempo. ¿Qué función tienen?
La
primera copla tiene como referencias léxicas al tiempo:
"...contemplando cómo se pasa la vida..." y "...cuán
presto se va el placer...".
La
segunda copla tiene como referencias: "Y pues vemos lo presente
cómo en un punto se es ido y acabado,...", "...daremos lo
no venido por pasado" y "...más que duró lo que vio..."
Su
función es presentar la vida como algo temporal, fugaz, que al cabo
del tiempo se acaba.
3.
En el verso sexto se explica que la muerte llega tan callando.
Analiza lo que sugiere y compáralo con la estrofa número treinta y
tres, cuando, efectivamente, se presenta la muerte.
Es
una personificación que nos informa de que la muerte llega
silenciosa, viene sin avisarnos, sin que nos demos cuenta. Es
imprevisible.
En
la primera estrofa se habla de una muerte general y universal y en la
treinta y tres se concreta exclusivamente la muerte. En la copla
treinte y tres indica la llegada definitiva de la muerte en el último
verso, mientras que en la primera todavía no ha llegado.
4.
En los últimos cinco versos se expresan otras dos ideas que el autor
toma de la tradición. ¿Cuáles son?
El
autor finaliza la copla diciendo que cualquier mal momento que haya
podido haber en tu vida es mejor que la muerte. Habla del desengaño
(pérdida de la esperanza), de la fugacidad del presente y de que lo
único real es el pasado. Expresa que debemos reconocer que cualquier
tiempo pasado fue mejor que el presente.
5.
Señala en estas tres coplas iniciales otros recursos
estilísticos, como anáforas, paralelismos, repeticiones, antítesis,
elipsis…
En
la copla I hay una personificación de el alma en el primer verso
("avive el alma dormida") y una metáfora en la cual el
alma no tiene actividad en cuanto al bien. Existe un paralelismo de
la estructura sintáctica en los versos cuatro ("cómo se pasa
la vida") y cinco ("cómo se viene la muerte"). Hay
una anáfora pues hay varios versos que empiezan con la palabra
"cómo". En el verso seis hay una personificación de la
muerte ("tan callando"). En esta copla podemos encontrar
una alegoría (uso reiterado de metáforas). También podemos
encontrar la antítesis "vida muerte", "dormida
despierte".
En
la copla II podemos encontrar una antítesis en los versos diecisiete
("no venido") y dieciocho ("por pasado"). En el
verso dieciseis se refiere al futuro diciendo "lo no venido".
En
la copla III el autor utiliza la metáfora para comparar la vida con
los ríos y la muerte con el mar, los ríos caudalosos con los ricos
y los medianos y chicos con los pobres. Emplea la anáfora en los
versos veintiocho, treinta y uno y treinta y dos y el paralelismo
sólo en el treinta y uno ("allí los ríos caudales") y
treinta y dos ("allí los otros medianos"). En esta copla
también encontramos la alegoría.
6.
Analiza la estructura métrica de la primera copla. Puede advertirse
que la inherente musicalidad de la copla de pie quebrado se acompaña
de la serenidad y equilibrio que aporta la ausencia de
encabalgamientos.
Recuerde
el alma dormida, 8a
avive
el seso y despierte 8b
contemplando 4c
cómo
se pasa la vida, 8a
cómo
se viene la muerte 8b
tan
callando; 4c
cuán
presto se va el placer, 8d
cómo
después de acordado 8e
da
dolor, 4f
cómo
a nuestro parescer 8d
cualquiera
tiempo pasado 8e
fue
mejor. 4f
La
copla se divide en dos sextillas (seis versos cada sextilla) de pie
quebrado. Esta copla está compuesta por doce versos de rima
consonante y arte menor.
Estrofa
IV
1.
¿Cómo se estructura la estrofa? ¿En qué recurso se basa su
composición?
La
estructura externa es igual a la de la primera copla. En la
estructura interna hace una invocación a Dios. Al poeta no le
importa la vida de los famosos poetas y oradores, sino la religión.
Su
composición gira en torno a la antítesis de lo fantástico y lo
real (de verdad).
2.
Explica el significado del juego de palabras basado en la repetición
que aparece en los últimos versos.
En
el verso cuarenta y seis el autor utiliza la palabra "mundo"
para referirse al planeta en el que vivimos, mientras que en el
cuarenta y siete se refiere a la gente que vive en este. Al repetir
esta palabra hace que prestemos más atención a lo que dice. Al
decir la palabra "mundo" engloba a todas las personas que
viven en este, sin excepciones.
Estrofas
V - VII
1.
Estas tres estrofas presentan gran coherencia en su contenido. ¿Qué
idea general exponen? ¿Cómo se relaciona con el tema del
menosprecio del mundo con que se iniciaba el poema?
Exponen
la idea de que esta vida es el camino en el cual hay que prepararse
para la vida después de la muerte, en la que descansamos. Dice que
este mundo no es tan despreciable si usamos bien de él, ya que nos
puede llevar a otro mejor. El hombre tiene la capacidad de embellecer
el alma haciendo buenas obras en la vida, aunque su mayor
preocupación es embellecer el cuerpo.
En
el inicio del poema habla del paso del tiempo como algo malo ("cuán
presto se va el placer"), mientras que en estas coplas trata el
paso del tiempo como un camino para dejar la vida terrenal y llegar a
la vida depués de la muerte, la cual es mucho mejor. En estas coplas
expone el paso del tiempo como algo bueno.
2.
Las tres estrofas guardan un paralelismo en su estructura conjunta
con las tres primeras. Explícalo.
En
las tres primeras hacen una referencia al paso del tiempo y a la
llegada de la muerte. Y estas otras hablan del paso de la vida para
llegar a otra después de la muerte. Por lo que todas hablan del paso
del tiempo y la llegada de la muerte.
Estrofas
VIII - XIV
1.
Explica la unidad temática de estas siete estrofas. ¿Con qué
tópico expuesto anteriormente hay que enlazarlas?
Al
morir las cosas que nos parecían valiosas o importantes dejan de
serlo, pues las perdemos todas. El tiempo es capaz de acabar con las
cosas que persiguen los hombres. Al cabo del tiempo la hermosura, la
juventud,... del hombre desaparecen con la vejez. Hay cosas que
pueden acabar mal debido a los casos desastrados. En estas coplas
Jorge Manrique también hace una alusión a la fortuna. En resumen,
estas coplas tratan de los bienes temporales que pueden esfumarse
rapidamente.
El
tópico Ubi sunt hace referencia a la fugacidad de las glorias
mundanas, de los elementos del mundo terrenal y sensorial.Y el tópico
Vanitas vanitatum expresa que todas las riquezas, honores y
privilegios del mundo quedan menospreciados. Podemos enlazarlas con
el tópico Tempus fugit (fugacidad del tiempo) expuesto
anteriormente.
2.
La estrofa octava abre el poema hacia una nueva idea que tan solo
formula. ¿Cuál es? ¿Cómo se enlazan con ella las restantes
coplas?
Los
temas de la octava estrofa giran en torno a la fugacidad, a la
destrucción y al poco valor de las glorias mundanas. El final de la
primera sextilla es un anticipo de la temática de la vejez.
La
segunda sextilla trata el problema del tiempo (deshace la edad) y de
los desastres naturales (casos desastrados). Las restantes coplas se
enlazan con ella a través de la idea de la juventud sometida al paso
del tiempo.
3.
Explica la correlación entre las coplas nueve, diez y once y lo
expuesto en la segunda sextilla de la octava estrofa.
En
la copla nueve se trata el tema de la juventud sometida al paso del
tiempo, en la diez el tema de la corrupción de la nobleza de los
godos y en la once el tema de la inestabilidad de la fortuna.
La
segunda sextilla trata el problema del tiempo, como la copla nueve, y
de los desastres naturales, como las coplas diez y once.
4.
La décima estrofa nos ilustra la caducidad de las cosas de
calidad de la estrofa octava. Explica la idea atendiendo a lo que se
dice en la segunda sextilla.
La
segunda sextilla trata las causas que conducen a la nobleza al
decaimiento. La primera, que los nobles carecen de la protección de
los poderosos ("por poco valer")
y la segunda, la escasez económica ("por no tener").
Las dos le hacen nombrar los oficios inapropiados ("oficios
no debidos") que tienen
algunos nobles.
5.
En la estrofa número once hay dos exhortaciones. ¿Cuáles son?
La
exhortación mantiene la coherencia entre las coplas desde la primera
palabra.
En
el verso ciento veintidós la exhortación es "que nos dejan a
deshora" y en el verso ciento veinticuatro la exhortación es
"no les pidamos firmeza".
6.
La copla número trece introduce un tipo de metáfora muy
frecuente en toda la poesía de Jorge Manrique. Explícala.
"Los
placeres y dulzores...no son sino corredores". La metáfora
común relaciona directamente el término real y el irreal.
"y
la muerte, la celada en que caemos". En la metáfora aposicional
no existe un nexo entre lo real y lo imaginario.
7.
Comenta la adjetivación en esta estrofa XIV.
En
la copla catorce aparece la adjetivación explicativa, característica
del autor: "reyes poderosos", "pobres pastores".
Esta adjetivación expresa una cualidad que el sustantivo ya tiene.
En esta estrofa hay también parejas de adjetivos sinónimos: "casos
tristes, llorosos".
Estrofas
XV - XXIV
1.
Estas diez estrofas presentan una gran coherencia. ¿Qué
convención retórica desarrollan? ¿Qué particularidad --sobre la
que llama la atención el propio poeta-- ofrece el tratamiento del
tema? ¿Qué efectos consigue Jorge Manrique con su original
planteamiento?
En
estas diez estrofas se desarrolla el "UBI SUNT", una
convención retórica que hace
referencia a la fugacidad de las glorias mundanas, de los elementos
del mundo terrenal y sensorial. Se utiliza para preguntar por
personas y bienes desaparecidos.
Algunas coplas están construidas a base
de preguntas retóricas y se apela a la conciencia del lector.
El
tópico está de acuerdo con los poetas del siglo XV, pues alardean
de su cultura, de su erudición...
Trata
un pasado actual, "el ayer", que considera olvidado; se
evoca al rey don Juan y a los infantes de Aragón, y a sus
actuaciones e invenciones; se mencionan elementos de la vida
cortesana; se habla de don Enrique y de su hermano, los cuales
tuvieron muchos poderes y riquezas, que abandonan al morir. No
importa el poder ni lo material, la muerte actúa con todas las
pesonas por igual. Al llegar ella lo demás deja de importar.
Tiene
una carga negativa: el
tópico lleva a que se pierda su efecto, debido a que al lector no le
impresiona aquel personaje, el cual ni siquiera sabe que existió.
Manrique deja a romanos y troyanos para volver al pasado inmediato.
Evita
incurrir en erudición inicialmente, pero posteriormente acudirá a
ella. Manrique reduce el número de menciones, acerca a sus
personajes en el tiempo, incluso aparecen conocidos por él y por los
oyentes. Aparecen personajes próximos también en el espacio y la
consecuencia es una mayor efectividad. Dedica a cada personaje más
espacio poético para que se pregunten por ellos y por su época.
2.
En cuanto a la composición, y teniendo en cuenta la relación de las
Coplas con el sermón, ¿qué función cumplen en conjunto las diez
estrofas?
Se
hace
gala de la erudición y se insistía en el uso de nombres antiguos de
dioses, reyes,…Estas coplas ponen
ejemplos históricos de lo escrito en la primera parte.
3.
¿Qué caracteriza el orden en la enumeración de los ilustres
personajes? ¿De qué manera se puede relacionar con la
sociedad y el pensamiento medieval?
En
estas diez estrofas se da una jerarquización, es decir, una
organización o clasificación en niveles, de cosas o personas.
Nombra distintos cargos de poder.
En
la época medieval la sociedad era jerárquica: la nobleza, altos
prelados, soldados, campesinos y siervos.
4.
El tópico del ubi sunt se desarrollaba formalmente por medio de una
serie de preguntas que se sucedían, iniciándose cada oración de
manera anafórica con el adverbio ubi ("dónde"), que
interrogaba por el paradero de los ilustres personajes. Precisa cómo
se mantiene este esquema estilístico en las coplas quince y
dieciséis.
Los
recursos estílisticos sirven para hacer más expresivo el mensaje y
llamar la atención.
En
el caso de estas coplas las preguntas que se suceden se inician de
manera anafórica con la palabra "qué".
5.
¿Qué tipo de oraciones interrogativas son las que aparecen en
esta parte del poema? ¿Qué efectos buscan?
Aparecen
oraciones interrogativas parciales directas. Las oraciones
interrogativas directas preguntan únicamente la información
necesaria y las parciales piden información acerca de unos hechos.
Las
oraciones interrogativas de esta parte del poema buscan apelar a la
conciencia del lector.
6.
Las estrofas quince y dieciséis, más que del rey Juan II, se
ocupan de su corte, famosa por la exquisitez y el esplendor de sus
modos de vida. ¿Qué intención hay en ello?
Estas
coplas están dominadas por interrogaciones retóricas (no buscan
respuesta) plasmando el tema del ubi sunt.
El
verso ciento ochenta y cuatro inicia las alusiones genéricas,
concretamente con los "galanes".
Se inicia la temática del esplendor del boato cortesano. Este se
plasma con la aparición de la
"invención", en
el sentido de hazañas y empresas. En la segunda sextilla defiende
que las anteriores hazañas desembocan en "devaneos" y en
"verduras
de las eras",
es decir, en algo momentáneo. Los
versos ciento noventa, ciento noventa y uno y ciento noventa y dos
relacionan sustantivos de terminología guerrera. Destaca
"paramentos" (atavíos con que se cubrían los corceles en
los torneos) y "cimeras" (penachos de plumas que remataban
los cascos). Los elementos constitutivos del boato cortesano están
abocados a la destrucción. Estilísticamente las interrogativas
retóricas marcan su desaparición. El primero es el mundo femenino
("las damas"), plasmado con una sensualidad que plasma en
la alusión a los "olores".
El resto de esta sextilla introduce el segundo elemento cortesano, el
amor. La intensidad de las pasiones amorosas que han acabado en nada,
"fuegos encendidos". En la segunda
sextilla estos elementos derivan hacia distintas artes: al de
componer versos ("trovar"),
a la música compuesta con perfección técnica y gran armonía
("acordadas")
y a la danza. La relación de elementos finaliza con las
“ropas chapadas”.
En resumen, la intención del autor es tratar la temática del
esplendor del boato cortesano, destruido por el tiempo.
7.
Señala los recursos estilísticos de las estrofas dieciséis y
diecisiete.
Se
aprecia el uso repetitivo de la interrogación retórica y la
repetición anafórica de la palabra "qué", como un ritmo
lúgubre. También se aprecia un paralelismo sintáctico en los
versos ciento ochenta y cuatro ("¿qué fue de tanto galán?")
y ciento ochenta y cinco ("¿Qué fue de tanta invención..."),
en los versos ciento noventa y tres ("¿Qué se hicieron las
damas,...") y ciento noventa y seis ("¿Qué se hicieron
las llamas..."), en los versos ciento noventa y nueve ("¿Qué
se hizo aquel trovar,...") y doscientos dos ("¿Qué se
hizo aquel dançar,...") y en los versos doscientos uno ("...qué
tañían?") y doscientos cuatro ("...qué traían?").
También se aprecia el uso de la reiteración léxica, que
intensifica aún más el ritmo lúgubre. Los epítetos "encendidos"
y "acordadas" remarcan la expresividad. Es reseñable el
uso de las metáforas "verduras de las eras", muy
expresiva, refiriéndose al paso del tiempo y "las llamas de los
fuegos encendidos".
8.
Las estrofas dieciocho y diecinueve hablan del reinado de Enrique IV.
¿Qué se destaca de él?
El
poeta trata elogiosamente al rey, se diría que todo lo aristocrático
está exento de crítica. Las coplas XVIII y XIX se centran en
Enrique IV, la copla XVIII en el período espléndido de su reinado y
la XIX en el período en el que se acaba este esplendor. En la XVIII
se pueden distinguir dos apartados: el primero se corresponde con la
primera sextilla y su tema principal trata de como el mundo colma de
fortuna al rey y presenta el momento culminante de la vida política
de este, y el segundo se corresponde con la segunda, y su tema
principal trata de como el mundo se vuelve su enemigo.
9.
¿Qué figuras literarias emplea Jorge Manrique en esas dos coplas?
En
la copla XVIII hay gran cantidad de exclamativas. El final tiene
connotaciones de intrigas políticas que se marcan fónicamente con
la aliteración ("contrario,
cruel") y con la
hipérbole, mediante la anáfora "cuán".
También hay un paralelismo en los versos doscientos ocho ("Cuán
blando, cuán halaguero,...") y doscientos doce ("...cuán
contrario, cuán cruel...") y en los versos doscientos diez
("...se le daba!") y doscientos trece ("...se le
mostró:...").
En
la copla XIX encontramos también el paralelismo en los versos
doscientos diecisiete ("Las dádivas desmedidas,...") y
doscientos dieciocho ("...los edificios reales...") y en
los versos doscientos veintiuno ("...los enriques y reales...")
y doscientos veintitrés ("...los jaeces y caballos...").
También hay una anáfora en la que se repite la preposición "de"
y los artículos "los" y "las" (vv.
uno, dos, cuatro, cinco y siete de la estrofa).
Esta copla se cierra con una metáfora, dentro de la interrogación
retórica de los últimos dos versos, para ejemplificar el ubi
sunt:
("¿Qué fueron sino rocíos de los prados?"), que
significa algo instantáneo, breve, efímero.
10.
Señala otros recursos estilísticos de las estrofas dieciocho a
veintidós, sin olvidar las formas de exhortación.
En
estas coplas encontramos interrogaciones retóricas, exclamaciones,
epitetos,...
En
la copla
XVIII el
primer pie quebrado se introduce con la conjunción "pues",
con la cual encabalga esta copla con la anterior, marcando la
continuidad entre el reinado de padre e hijo, que con la expresión
"Pues el otro, su heredero, don Enrique…" sabemos que
trata de Juan II de Castilla. En el segundo verso, a través de una
elipsis, ("¡qué poderes alcançaba!"), sobrentiende este
epíteto y marca la magnitud de los poderes de Enrique IV. En
el tercer pie el autor personifica al mundo, la vida, a través de
los epítetos pleonásmicos "blando" y "halaguero",
contraponiéndolo con el verso doscientos doce a través de la
anáfora "cuán" ("Cuán blando, cuán halaguero,…cuán
enemigo, cuán contrario, cuán cruel…"), que pone antes de
cada caracterización de el mundo. En esta tersilla y en las
siguientes el autor suprime por medio de una elipsis el complemento
indirecto (Enrique) ya que en la primera tersilla deja claro el
sujeto. Hace énfasis en que no importa a que clase social pertenezca
o quien sea el sujeto, no hay distinción. En el primer apartado el
autor usa verbos en pretérito imperfecto para mostrar que esta
actitud blanda del mundo no es eterna, es mas, acaba en el segundo
apartado, cuando recurre a verbos en pretérito perfecto simple
(mostró, duró, dio). El tercer y cuarto pie están formados
antitéticamente. En la segunda sextilla el autor recurre a la
exhortación "Mas verás", que nos hace fijarnos en lo
efímero que puede ser lo terreno; y a una elipsis del mundo, dándole
verdadera relevancia a lo terrenal. En la última tersilla el autor
explica por que el mundo pasa de ser amigo de Enrique a su enemigo
("...cuán
enemigo,...habiéndole sido amigo"). Hace un uso reiterativo de
paralelismos y antítesis
con el sentido breve de los placeres de la vida, haciendo alusión a
la no distinción social. En el caso de Enrique, valiéndose por una
parte de elipsis y exhortaciones que conectan la idea directamente
con el lector, y, por otra, por la contraposición entre la vida
amiga y la enemiga, invitándolo a una gran reflexión sobre el curso
de su vida y el no dejarse llevar por los placeres.
En
la copla XIX hay una enumeración de sustantivos (con ausencia de
verbos) que evocan bienes materiales, riquezas, símbolos de
ostentación y poder, esto contrasta con la fugacidad. Destaca una
abundante adjetivación, para realzar el esplendor y la brillantez de
lo enumerado (desmedidas, reales, febridas, sobrados). Los
encabalgamientos en la primera parte del poema dan fluidez y
dinamismo a la enumeración. Hay una bimembración, es decir, una
enunciación de una idea a través de dos palabras afines en
significado ("enriques y reales"). Hay un plural inclusivo
("iremos"), que implica a los lectores en la reflexión. En
los últimos tres versos podemos observar la utilización de
preguntas retóricas. Podemos observar una metáfora ("rocíos
de los prados"), paralela a la de "verduras de las eras"
(copla XVI). Está presente el tópico del desprecio de los bienes
mundanos (contemptus mundi o vanitas vanitatis), pero la idea se
formula sobre todo a través del Ubi sunt. Aparece
la relación de elementos y la minuciosidad descriptiva, que
abarca desde las "dádivas"
hasta los "atavíos";
y el
dinero en las alusiones "llenos
de oro" y " enriques e reales".
En
la copla
XX el
primer pie quebrado se introduce con la conjunción "pues",
igual que la copla XVIII, encabalga estas dos coplas, marcando la
continuidad entre Enrique IV y su hermano Alfonso, su sucesor (que no
llegó a reinar). La
andadura histórica de la primera sextilla da paso a lo alegórico en
la segunda. La primera alegoría es la muerte identificada con la
fragua. Hay una simbiosis entre el poder destructor del fuego y el
destructor de la muerte. Esa identificación entre la muerte y la
fragua es una excepción a la típica identificación de la Edad
Media entre muerte y guadaña. La segunda alegoría es que cuanto más
ardía el fuego, cuando estaba don Alfonso en pleno apogeo de su
juventud, su vida fue extinguida por la muerte.
En
la copla XXI aparece la figura histórica del gran Condestable don
Álvaro de Luna. Presenta la alternancia entre momentos álgidos y
negativos en la primera y la segunda sextilla respectivamente. Hay
una anáfora de la palabra "sus" en los versos doscientos
cuarenta y siete y doscientos cuarenta y ocho. También podemos
observar que utiliza de nuevo preguntas retóricas al final de la
copla.
En
la copla XXII aparece el tópico "Omnia mors aequat, aequo
pulsat pede".
Prosiguen
las referencias históricas. Los dos hermanos de los que se habla
fueron don Juan Pacheco y don Pedro Girón. Destacaron por su
carácter intrigante y por su concepción absolutista del poder. Ese
absolutismo es ensalzado por Manrique ("...tan
sojuzgados a sus leyes;..."). La
segunda sextilla presenta la alternancia de momentos álgidos y
negativos a través de una nueva imagen, la claridad y el poderío
dan paso a la oscuridad, a la muerte ("¿qué fue sino claridad,
que estando más encendida fue amatada?").
11.
Comenta el significado de la imagen de la copla veinticuatro, la cual
era característica en la iconografía de la muerte en el siglo XV.
La
copla XXIV hace referencia a todas aquellas cosas y personas que han
sido arrastradas por la muerte. También aparecen alusiones a esta.
Es una imagen negativa.
12.
Las coplas veintitrés y veinticuatro presentan unidad en la forma y
en el contenido. Explica cómo se logra.
Ambas
coplas tratan el mismo tópico y tienen una estructura muy parecida.
Las dos tratan el tema de la muerte como un ser muy poderoso que se
puede llevar todo lo que se proponga por delante.
13.
¿Con qué idea se cierra esta segunda parte de las Coplas?
Las
coplas XXIII y XXIV cierran la segunda parte del poema y
rematan la desaparición del boato cortesano. La visión de ambas
coplas de la muerte es negativa. Hablan de ella como algo que
destruye todo lo bueno que tiene la vida y que se lleva consigo a
duques excelentes, marqueses, condes y varones potentes. En la copla
XXIII la muerte se identifica con la crueldad ("cruda")
y aparecen la aliteración (verso
doscientos setenta y cuatro)
y la redundancia ("atierras
y deshaces").
En la copla XXIV se enumeran elementos de defensa militar, que son
vencidos por la muerte. El final presenta a una muerte enfadada
("airada") que soluciona todo con su flecha. La segunda
parte del poema se cierra con la idea de que la muerte es poderosa e
imparable.
Estrofas
XXV - XXXII
1.
Con estas estrofas se da paso a la tercera gran parte de las Coplas
siguiendo un método intensificativo en la composición propio de la
literatura medieval. Explica en qué consiste.
Introducen
el tercer tipo de vida, la que triunfa sobre las otras: la vida
eterna. Se produce la individualización del tema del poema: la
muerte. La tercera parte finaliza con el elogio de don Rodrigo, el
diálogo que mantiene con la muerte, la aceptación, la invocación a
Dios y por último, la muerte. Hay un claro método intensificativo.
2.
¿Cuál es el tema que da unidad a estas ocho estrofas?
El
elogio al difunto, la sucesión de diferentes cualidades de su padre.
3.
¿Qué función desempeña en este grupo la copla número
veinticinco?
Esta
copla es la que inicia el tema del elogio a su padre, empieza a
nombrar las virtudes de Rodrigo Manrique. Es la que inicia la tercera
parte del poema.
4.
En el cuarto y quinto versos hay una figura literaria muy
significativa. Identifícala y explica su valor.
Consiste
en una aliteración, porque se repite el sonido de la letra "m".
Se
caracteriza por lograr un efecto
sonoro por medio de la reiteración, de forma consecutiva, de un
único fonema o de fonemas parecidos.
Su
finalidad es
embellecer los versos con el objetivo de producir sonidos y
musicalidad.
5.
¿Qué da unidad a las estrofas veintisiete y veintiocho?
En
ambas coplas se exaltan las cualidades de don Rodrigo, comparándolas
con las de distintos personajes de la Antigüedad. Se le presenta
como a un hombre que actuaba siempre como la situación lo requería.
Habla de su buen batallar y su vencer, de su saber y su trabajar, de
su bondad, su alegría y su liberalidad, de su sinceridad, su
clemencia y su igualdad, de su elocuencia, su humanidad y su talante,
de su disciplina y su rigor, de su fe y de su amor por su tierra.
6.
Al tratar el tema del ubi sunt, no mencionó Jorge Manrique ninguna
personalidad ilustre de la Antigüedad.
¿Qué
significado puede tener esto? ¿Qué origen tiene la idea de proponer
a los antiguos como modelo de vida?
Ubi
sunt es un tópico en el que el
poeta se pregunta por el paradero de los que han muerto. A partir de
la copla veintinueve humaniza la figura del padre.
Nos lo presenta más sencillo, sin referencias a personajes
históricos y clásicos.
Propone
a los antiguos como modelos de vida debido a que fueron modelos a
seguir en el pasado. Utiliza las características más importantes de
estos ilustres para caracterizar a su propio padre.
7.
La enumeración era un recurso muy usado en la Edad Media, y de
él se han visto ya varios ejemplos en las Coplas. En las estrofas
veintiséis, veintisiete y veintiocho, ¿a qué otras figuras
literarias se une?
En
la copla XXVI se puede observar una anáfora de la palabra "qué"
e "y" al principio de algunos versos y la repetición de
exclamaciones, en las cuales se hace una
sucesión
de diferentes cualidades del padre, que acaban en el último verso
con el simbolismo (utilización de un objeto real para referirse a
algo espiritual o imaginario o para evocar otra realidad) del león
identificado con fuerza y valentía.
En
la copla XXVII se producen anáforas con la conjunción "y"
y la preposición "en".
Otros recursos que se utilizan son la aliteración (repetición de
uno o varios fonemas), el pleonasmo (uso de palabras innecesarias
para la comprensión), la similicadencia (sonidos semejantes al final
de la frase) y las metáforas.
Las coplas mantienen una estructura muy parecida en la mayoría de
versos (paralelismo).
8.
Tras la convención retórica, que se mueve siempre en un plano
abstracto, Jorge Manrique nos lleva a lo concreto: las estrofas
veintinueve, treinta, treinta y una y treinta y dos acercan al lector
a la "realidad" de la figura del padre. ¿Qué se describe
en ellas?
En
estas coplas se describe la vida política del padre. Se le
identifica en su juventud, como un hombre valiente y fuerte, que no
busca el enriquecimiento personal. Nos hablan de sus éxitos, de su
honra y estado y de sus hechos famosos y sus tratos honrosos en
tiempos pasados. Su habilidad y sus méritos quedan atrás debido al
paso del tiempo. Las coplas treinta y una y treinta y dos hablan de
la vejez, de como el padre se vuelve viejo ("ancianía bien
gastada").
9.
En la estrofa veintinueve, ¿cómo se nos presenta a Rodrigo
Manrique?
No
fue codicioso, no buscaba la riqueza ni los tesoros. Se le presenta
como un hombre valiente, honorable, fuerte y luchador que vence a los
moros y gana sus fortalezas y villas y rentas y vasallos. En los
versos trescientos treinta y siete, trescientos treinta y ocho y
trescientos treinta y nueve peleó de manera altruista, no buscó el
enriquecimiento personal. Y en el resto de versos destaca su
participación en la reconquista, lo máximo a lo que podía aspirar
un caballero.
10.
Las estrofas treinta, treinta y una y treinta y dos contraponen, de
forma paralela, la vejez gloriosa del padre a sus penurias pasadas.
Identifica en cada copla este contraste.
En
el primer y segundo verso de la copla XXX podemos apreciar la frase:
"Pues por su honra y estado, en otros tiempos pasados". En
la copla XXXI encontramos cierta similitud con la anterior, "Estas
sus viejas estorias que con su braço pintó en juventud, con otras
nuevas vitorias, agora las renovó en senetud" y "Por su
gran habilidad, por méritos y ancianía bien gastada". Y en la
copla XXXII vemos: "mas por cercos y por guerras y por fuerça
de sus manos las cobró".
Estrofas
XXXIII - XL
1.
Era habitual en la época la presentación de la muerte como enemiga
implacable del hombre. Comenta esta imagen en la estrofa XXXIII.
En
la estrofa treinta y tres el autor utiliza la palabra "después"
para dejar en el pasado las hazañas, los logros, la valentía,...del
caballero y presentar a la muerte. De esta manera, hace que todo lo
bueno de la vida quede en el pasado y al aparecer la muerte nos la
presenta de manera negativa, como si fuese la enemiga del caballero,
la cual le estuviese separando de todo lo positivo de su vida. Es una
escena dramatizada.
2.
Analiza la división complementaria en dos partes de las
dieciséis coplas finales, y especifica el sentido que tienen estas
últimas ocho estrofas.
De
la estrofa veinticuatro a la cuarenta habla del maestre, se
personifica a la muerte y esta se convierte en la interlocutora.
Estas
dieciséis coplas se dividen en dos partes. La primera, de la
veinticuatro a la treinta y dos, es una alabanza al maestre y a sus
acciones. Y la segunda, de la treinta y tres a la cuarenta, se habla
del caballero y de la muerte. Primero se presenta a la muerte,
diciéndole al caballero que se prepare para la nueva vida, la cual
es eternal y verdadera. Después el caballero acepta la nueva vida,
con forme y habla a Dios. Por último, la muerte se lo lleva.
3.
La estrofa treinta y tres sirve de enlace. ¿De qué manera?
En
las coplas anteriores a la treinta y tres habla de las hazañas y
logros del caballero. En la copla treinta y tres habla de como
después de su vida, de hazañas y placeres, se presenta la muerte. Y
ya en la treinta y cuatro la muerte está presente y habla al
caballero.
4.
En esa estrofa, ¿qué significado tiene la repetición anafórica
del adverbio después?
Al
repetir varias veces el adverbio "después" el autor
consigue ir dejando atrás todo lo que va diciendo de la vida del
caballero. Y al no repetirlo en el último verso de la estrofa, hace
que este verso cobre una mayor importancia.
5.
¿Qué efectos tiene la referencia al lugar concreto donde murió el
padre?
Su
padre murió en su casa, rodeado de sus seres queridos. Esto nos da
un efecto
de que aunque muera, siempre será recordado por los que siguen
vivos. Muere en un lugar íntimo y acogedor. Lo que nos hace ver su
muerte, tranquila y nada dolorosa.
6.
La dramatización que personifica la muerte es propia de la
literatura de la época, que solía presentarla sin ahorrar detalles
macabros. ¿Qué significado tiene que Jorge Manrique no ceda aquí a
la tradición?
Jorge
Manrique tiene una forma personal de describir a la muerte:
respetuosa, cortesana, casi misericorde, que dialoga con don Rodrigo,
en vez de una muerte con una guadaña al hombro como se la solía
caracterizar en las danzas y diálogos populares de la época.
Frente
a los plantos eruditos de su época, busca la expresión más
sencilla; evita el efectismo macabro y la crispación de las danzas
de la muerte.
7.
¿Cómo se enlazan las coplas treinta y tres y treinta y cuatro?
¿Qué aporta esta unión, excepcional en el conjunto del poema?
La
copla treinta y tres, acaba con una coma, no un punto. Esta copla
acaba con la aparición de la muerte y la copla treinta y cuatro
empieza con lo que dice la muerte.
Esta
unión pone al lector ante una escena dramatizada debido a que
desaparece su voz expositiva o dirigente para dejar paso a la figura
de la Muerte, con amable caracterización humana, y al maestre
abatido en su lecho, que entablan un diálogo emotivo. Es una pequeña
representación de la preparación modélica para una muerte
inminente.
8.
Señala las formas exhortativas en las palabras de la muerte, así
como los elogios que dirige a Rodrigo Manrique.
Por
ejemplo, vemos: "dejad el mundo engañoso y su halago",
"esfuércese la virtud para sufrir esta afrenta que os llama",
"esperad el galardón que en este mundo ganastes por las manos"
y "partid con buena esperança,...".
Los
elogios que dirige a don Rodrigo los podemos ver en los versos
trescientos noventa y siete ("Buen caballero"),
cuatrocientos ("vuestro corazón de acero"), cuatrocientos
trece ("de fama tan gloriosa") y cuatrocientos quince
("vida de honor").
9.
¿Qué méritos destaca la muerte al final de su aparición en
Rodrigo Manrique?
Destaca
que Rodrigo Manrique ha ganado la vida eterna siendo un buen
religioso y trabajando por su tierra. Argumenta que gracias a sus
actos y a su tan entera fe, si se va con ella, ganará la tercera
vida.
10.
La conformidad con la muerte y los rezos del moribundo en su espera
eran dos consejos del Arte de bien morir. ¿Cómo se exponen aquí?
En
la copla XXXVIII el caballero acepta de buen modo la muerte. En la
primera sextilla habla de la vida como algo mezquino y expresa su
conformidad con la muerte. En la segunda sextilla defiende que
cualquier hombre que quiera vivir cuando Dios no lo quiera, está
loco.
Y en
la copla XXXIX invoca a Dios, todopoderoso, para que le perdone. En
los versos cuatrocientos sesenta y uno y cuatrocientos sesenta y dos
hace una visión negativa del ser humano
("juntaste
cosa tan vil como es el hombre").
11.
El
final dibuja un cuadro ante la muerte modélico. ¿En qué consiste
esta ejemplaridad?
En
el inicio de la copla, el padre muere en uso de todas sus facultades,
es decir, sabe perfectamente lo que le espera. En
los últimos versos
encontramos que murió rodeado de sus seres queridos ("cercado").
El
final presenta la idea de que aunque él muera, siempre será
recordado por los seres que siguen viviendo. El poema se cierra con
el cuadro de la muerte del padre ante una serie de testigos.
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